Ya han pasado más de 12 años desde que decidí tomar mi segunda identidad, dejar de lado miedos y demonios y enfrentarme al mundo visual contemporáneo, ha sido mucho tiempo pero no deja de ser difícil hablar de lo que se hace y porque lo sigo haciendo a pesar de todo lo que acontece en el mundo visual diariamente, pero ahí vamos a ver si la experiencia nos ayuda a narrar esta historia.
2007, Popayán (una pequeña ciudad al suroccidente colombiano) fin de semana de entregas universitarias en un séptimo semestre donde de verdad ya no le veía futuro a mi vida de diseñador, a dos líneas de decir que mejor me iba a dedicar a otra carreras u oficio, porque de por si el diseño ya no era, curiosamente las cosas pasan de maneras extrañas, en medio de mi desesperación al no saber qué hacer llega a mis manos un fanzine “sursystem” impreso a dos tintas en papel periódico, súper bajo presupuesto, lleno de ilustraciones y textos hechos por gente como yo, diseñadores, artistas y demás creadores reunidos en una publicación de no más de 40 paginas a media carta, ahí me di cuenta que debía cambiar y empezar a hacer cosas como ese fanzine, deje la entrega de lado y empecé un proceso de retrospectiva creativa.
Desde ese día empecé a preguntarme quien soy y de dónde vengo, es así como acepte quien soy, latino, colombiano, caucano, mestizo con sangre indígena corriendo por mis venas y me di la tarea a empaparme de todo lo que por años había dejado de lado por la negación de la globalización, encontrándome con tesoros visuales que me abrieron el panorama a una gran pregunta, ¿que hubiera pasado si la colonización nunca hubiera sucedido y nuestras culturas indígenas hubieran crecido y evolucionado visualmente? De esta forma me dedique a hacer trazos que brindaran un homenaje a esas culturas olvidadas, obviamente desde una mirada nueva, fresca, moderna, así de esta forma surgió Matacho a mediados de un año 2008, echando trazos latinos para nuevas miradas.
Matacho es un caos controlado de manera visual que surge de manera espontánea en medio de la saturación de la globalización para mostrar una nueva forma de vernos como latinos, de rescatar nuestros trazos, nuestra esencia, en esa lucha me he mantenido firme ya hace mas de diez años, bienvenidos a este nuevo mundo.